La nueva criptomoneda Chía se mina con disco duro, de ahí que se venda este proyecto como una «criptomoneda verde».

Fuente: www.profesionalreview.com

Chía Coin es una nueva criptomoneda desarrollada desde cero que busca ser más eficiente que sus predecesoras, de ahí que se opte por el minado mediante disco duro. Se basa esta criptomoneda en el Proof-of-Space-and-Time (PoST) en vez de Proof-of-Work (PoW) como en el caso de Bitcoin.

Para la minería de Bitcoin se utilizan los ASIC y para la minería de Ethereum se utilizan las tarjetas gráficas, los cuales consumen ingentes cantidades de energía. Chia propone el uso de discos duros, los cuales consumen muy poca energía, de ahí que esta criptomoneda se denomine por parte de los desarrolladores como «verde».

Lo que se busca con este nuevo sistema PoST es aprovechar el espacio de disco duro que podamos tener y que no esté ocupado. Dentro del disco duro se crean pequeñas divisiones de espacio denominadas parcelas donde se cultiva Chia

Cabe destacar que Chia no cuenta con un límite de monedas como Bitcoin, sino que adopta el modelo de Ethereum. Esto quiere decir que la cantidad de Chia disponibles únicamente puede ir creciendo con el tiempo, como sucede con Ethereum. Recordamos que Bitcoin establece un límite de 21 millones de bitcoins disponibles.

Esta criptomoneda se basa en el lenguaje Chainslip, un lenguaje de programación propio que, según los desarrolladores, es más sencillo y robusto. Lo que se propone con Chia y este lenguaje de programación es hacer una criptomoneda Turing Completo (como Ethereum) que pueda albergar elementos como smart contracts, NFT, tokens y otros.

Desarrollo de Chia

La idea de Chia es de Bram Cohe, desarrollador de BitTorrent. Fue en agosto de 2017 cuando fundo la compañía, que se encarga del desarrollo de esta criptomoneda. El 19 de marzo de 2021 se lanza la mainnet, una versión ya operativa de la blockchain de Chia Network y se podía empezar a minar.

Cómo se cultiva Chia

La particularidad de Chia es que se basa en unidades de almacenamiento, en vez de en ASIC, tarjetas gráficas u otros sistemas informáticos. Esto por un lado hace más sencillo el acceso a los usuarios (una unidad de almacenamiento es mucho más económica que un ASIC) y el consumo energético es muy inferior (los ASIC o los rig tienen grandes consumos energéticos)

Para cultivar Chia (crear un archivo en el disco duro) se requiere del software para la generación de las parcelas que se puede descargar en la web oficial. Este software (que no deja de ser una wallet) está disponible para Windows, Linux y MacOS, así que es accesible a todo el mundo. Adicionalmente necesitamos al menos 256.6GB de espacio temporal en nuestro disco duro para la creación de las parcelas, que una vez creadas se quedara en 108.8GB.

El punto más costoso de todo el proceso es crear las parcelas. Para crear las parcelas se recomienda una unidad de almacenamiento SSD, preferiblemente unidades M.2 NVMe por ofrecer grandes velocidades de escritura. Este proceso puede costar entre 6-8 horas en unidades SSD, siendo muchísimo más lento en unidades HDD.

Una vez creadas las parcelas se recomienda moverlas a una unidad HDD, ya que una vez creadas, no se requieren elevadas velocidades de lectura. Es más, Chia prioriza la capacidad más que la velocidad una vez las parcelas ya están generadas. Gene Hoffman en un artículo dentro de la web de Chia recomienda pasar las parcelas a unidades HDD y conectarlas a una Raspberry Pi 4 con muchos puertos USB.

Resumiendo, los SSD se utilizan para la creación de parcelas las cuales podemos mover sin problemas a una unidad HDD, es más, se recomienda hacerlo. Las unidades HDD las podemos montar en una Raspberry Pi (opción más económica y eficiente), en un NAS o incluso tenerlas conectadas mediante puerto USB a nuestro ordenador.