Esta compañía, fundada en 2014 como startup, se ha convertido en la plataforma más popular.

Poloniex permite realizar intercambios en las principales monedas virtuales, facilita el almacenamiento y el cambio a monedas reales como el dólar o el euro y mantiene y sigue incorporando mejoras que han contribuido a que sea una de las elegidas por los inversores. Esta plataforma ofrece, incluso, la posibilidad de prestar tus activos a terceros con un interés más que rentable, fórmula con la que ha conseguido atraer a inversores más conservadores que quieren beneficiarse del tirón de las criptodivisas, pero que no son partidarios de mantener sus fondos en medio de los avatares y la alta volatilidad de este mercado emergente.

Poloniex salió reforzada a comienzos de este año 2018 cuando fue adquirida por Circle, sistema de pagos de Goldman Sachs, lo que le ha permitido asegurar su continuidad e incluso consolidarse como una de las bases de intercambio más populares y sólidas. Llama la atención que grandes empresas como Goldman Sachs o JP Morgan hayan cambiado diametralmente su percepción de las criptomonedas, y tras verlas como unas advenedizas sin futuro y sin espacio en el entorno financiero convencional se hayan dado cuenta de su potencial y, de hecho, hayan comenzado a posicionarse con fuerza en los principales activos.